La falta de algún diente en personas adultas es algo muy común hoy en día. La pérdida de piezas dentarias afecta cada vez a más personas debido al crecimiento y aumento de la esperanza de vida de la población.

En pacientes adultos, la principal causa de perdida dentaria, sigue siendo la enfermedad periodontal y las caries. En menor medida, los factores traumáticos e iatrogénicos.

Se trata de una situación que acarrea serias consecuencias, especialmente en personas mayores, que son las más susceptibles a perder dientes.

El edentulismo tiene efectos psicológicos importantes en las personas que lo sufren. Y es que la pérdida de los dientes no afecta solo a la hora de comer, sino que también puede verse afectada la estética o el habla de las personas.

Uno de los problemas más importantes no tiene que ver solo con las piezas dentales, sino que afecta directamente a los huesos. El hueso alveolar necesita estimulación para mantener su forma y densidad; una estimulación que desaparece en el momento que no existe ninguna raíz del diente que la transmita. Cuando se pierde un diente, esta falta de estimulación causa una pérdida de la anchura del hueso, seguida de una disminución de la altura y, por último, del volumen del hueso. Esta reducción del hueso trae consigo una disminución de la encía. Una situación que puede comprometer la habilidad para masticar y hablar.

Pero esto no acaba aquí… una vez el hueso alveolar se ha perdido, el hueso base de la mandíbula también se empieza a reabsorber. La distancia desde la nariz hasta la barbilla comienza a disminuir y con ella se pierde no solo estética sino también funcionalidad.

Por eso, uno de los principales objetivos de la odontología moderna es devolver la funcionalidad, confort, estética, habla y salud a aquellas personas que han perdido algún diente.

Soluciones

Frente a la pérdida de una o varias piezas dentarias, existen posibilidades de rehabilitación. La más sencilla, es confeccionar una prótesis removible, es decir, que el paciente pueda instalarla o quitarla a voluntad. Esta se sujeta a los dientes remanentes por medio de retenedores, y se estabiliza por medio de una estructura metálica o acrílica en el paladar o en la zona de la lengua.

Otra opción es confeccionar una prótesis fija (puente fijo), para lo cual es necesario realizar desgastes en los dientes vecinos, y confeccionar coronas de porcelana u otro material que incluyan el diente perdido anclado a estos desgastes.

Implantes para prevenir la pérdida de hueso

Una de las soluciones que existen para evitar esas complicaciones son los implantes dentales.

Los implantes se crearon en 1965 y consisten en pequeños cilindros de titanio que se instalan mediante un procedimiento quirúrgico dentro del hueso y que se unen a éste, por medio de un fenómeno biológico llamado oseointegración, produciendo lo que se podría denominar una soldadura biológica entre el hueso y el titanio, creando así verdaderas raíces artificiales en el hueso, las que se utilizan como una base sólida sobre la que se pueden efectuar tanto restauraciones de dientes individuales, como prótesis parciales o totales, que funcionan en forma similar a los dientes naturales.

Con este sistema se puede recuperar tanto un solo diente como dentaduras completas, logrando con ello devolver la estética y funcionalidad perfecta a los pacientes edéntulos. Colocando implantes dentales contribuiremos a la estimulación del hueso alveolar y evitaremos la perdida de hueso.

En caso de que el espacio a reponer se haya perdido debido al desplazamiento de los dientes vecinos, pueden ser necesarios otros tratamientos previos a la reposición protésica, como la ortodoncia o tratamientos endodónticos. Es decir, la reposición del diente requeriría tratamientos más complejos y costosos.

En definitiva, para evitar las consecuencias de perder un diente, resulta muy aconsejable reponerlo con la mayor premura posible, pues las secuelas serán menores y las opciones protésicas serán más sencillas, con tratamientos más rápidos, económicos y eficaces. Por eso, ante la ausencia o la pérdida de algún diente, lo mejor es acudir al dentista para que os den la mejor solución para reponerlo adaptándose a las circunstancias de cada caso.