La encía suele tener un color rosado relativamente uniforme, aunque existen diferencias normales entre personas. Por eso, cuando aparece una zona morada, azulada o más oscura alrededor de un único diente, es fácil preocuparse. A veces el cambio surge después de haberse golpeado, de morder algo duro o de notar la zona inflamada; otras veces aparece sin una causa evidente y el paciente la descubre simplemente al mirarse en el espejo.
Una encía morada alrededor de un diente puede tener distintos orígenes. Puede tratarse de un pequeño hematoma, una inflamación localizada, un cambio relacionado con la erupción o una alteración en los tejidos próximos a la pieza. También es importante diferenciar un cambio nuevo y localizado de una pigmentación natural que lleva años presente. La evolución, el dolor, la inflamación y el resto de síntomas ayudan a entender qué está ocurriendo.
No todas las encías tienen exactamente el mismo color
El color de la encía puede variar de una persona a otra y también entre distintas zonas de la boca. Hay pacientes con encías más rosadas y otros con una pigmentación naturalmente más oscura.
Por eso, una zona marrón o más pigmentada que ha estado presente durante años puede formar parte de la anatomía normal.
La situación es diferente cuando aparece una mancha morada nueva alrededor de un diente concreto.
Un pequeño golpe puede provocar un hematoma
Igual que ocurre en otras partes del cuerpo, los tejidos de la boca pueden sufrir pequeños traumatismos.
Una mordida accidental, un alimento duro, un golpe con un objeto o incluso una manipulación brusca pueden provocar una pequeña acumulación de sangre bajo la mucosa.
La zona puede adoptar un color rojo oscuro, violáceo o azulado.
En muchos casos el hematoma disminuye progresivamente en los días siguientes, aunque conviene observar su evolución.
¿Puede aparecer después de cepillarse con demasiada fuerza?
Sí. Un cepillado excesivamente agresivo puede irritar la encía y provocar pequeñas lesiones.
Si además se utilizan cerdas duras o se insiste demasiado sobre una zona concreta, el tejido puede inflamarse o incluso presentar pequeños sangrados internos.
Esto no significa que cualquier zona morada sea consecuencia del cepillado, pero es una de las posibilidades cuando existe un antecedente claro.
La inflamación también puede cambiar el color
Una encía inflamada no siempre se ve simplemente roja.
Dependiendo del grado de inflamación y de las características del tejido, puede adquirir un tono más oscuro o violáceo.
Cuando existe inflamación suelen aparecer otros signos como hinchazón, sangrado al cepillarse, sensibilidad o acumulación de placa.
En estos casos hay que valorar si existe un problema gingival o periodontal localizado.
¿Qué pasa si además sangra?
El sangrado repetido indica que el tejido está inflamado o lesionado.
Si la zona morada sangra al cepillarse o al pasar el hilo dental, conviene estudiar el estado de la encía y la presencia de placa o sarro.
También puede existir una pequeña lesión traumática.
La combinación de cambio de color y sangrado persistente merece una revisión si no mejora en pocos días.
El sarro puede estar relacionado con una zona inflamada
Cuando la placa se mineraliza se convierte en sarro, que puede acumularse tanto por encima como por debajo del margen de la encía.
Su presencia favorece la inflamación y puede hacer que el tejido se vea más oscuro.
Además, el sarro subgingival no siempre puede verse directamente frente al espejo.
Si la zona sangra y se mantiene inflamada, una valoración profesional permite comprobar si existen depósitos que necesiten ser eliminados.
¿Puede aparecer alrededor de un diente que está saliendo?
Sí. Durante la erupción de algunos dientes pueden aparecer cambios en la encía.
En determinadas ocasiones puede formarse una pequeña zona azulada o violácea sobre el diente que está emergiendo, debido a la acumulación de sangre bajo el tejido.
Esto es más frecuente durante etapas de erupción dental y puede observarse en niños o adolescentes.
Aunque muchas veces evoluciona de forma favorable, conviene valorar cualquier cambio que resulte llamativo o doloroso.
¿Y alrededor de una muela del juicio?
Las muelas del juicio parcialmente erupcionadas pueden presentar inflamación en la encía que las cubre.
La zona puede verse roja, oscura o hinchada y resultar dolorosa al masticar.
También puede acumularse comida con facilidad y aparecer mal sabor.
Si ocurre repetidamente, conviene valorar la posición de la pieza y el estado de los tejidos que la rodean.
Una infección también puede alterar el aspecto de la encía
Determinados problemas dentales pueden provocar inflamación alrededor de una pieza.
Puede aparecer dolor al morder, sensación de presión, un pequeño bulto o cambios en el color de la encía.
La presencia de pus, mal sabor o una inflamación que aumenta hace especialmente importante una valoración.
No conviene asumir que una zona morada es simplemente un hematoma si aparecen otros síntomas.
¿Puede ser una fístula?
Una fístula suele presentarse como un pequeño bulto en la encía, a veces con un punto blanquecino o amarillento.
Puede estar relacionada con un proceso infeccioso que drena a través del tejido.
No siempre tiene un color morado, pero determinadas zonas alrededor pueden verse más oscuras o inflamadas.
Si aparece un bulto que va y viene, no debe apretarse ni pincharse; conviene revisar el origen.
Las encías alrededor de implantes también pueden cambiar de color
Los tejidos periimplantarios pueden presentar cambios de color por diferentes motivos.
La inflamación, el grosor del tejido o incluso la proximidad de determinados componentes pueden influir en su apariencia.
Si además existe sangrado, molestias o retracción, conviene valorar el estado del implante y de los tejidos que lo rodean.
¿Y alrededor de una corona?
En algunas restauraciones puede percibirse una línea más oscura cerca de la encía, especialmente si existen cambios en el tejido o en el margen de la corona.
Esto no siempre significa que la encía esté morada realmente.
Puede existir una combinación de pigmentación, inflamación o efecto visual del material subyacente.
La exploración permite diferenciar unas situaciones de otras.
¿Puede cambiar de color después de una extracción?
Sí. Después de una extracción o cirugía dental puede aparecer un hematoma en la encía y tejidos próximos.
El color puede evolucionar desde tonos rojizos o morados hacia amarillos y verdosos antes de desaparecer, igual que ocurre con los hematomas en la piel.
Si el cambio aparece tras un procedimiento reciente y evoluciona favorablemente, suele formar parte del proceso de recuperación.
¿Cuánto tarda en desaparecer un hematoma?
Depende del tamaño y de la causa.
Un pequeño hematoma puede mejorar en pocos días, aunque el color puede tardar algo más en desaparecer por completo.
Lo importante es que la zona vaya reduciendo su tamaño y la molestia disminuya.
Si ocurre lo contrario, conviene realizar una revisión.
¿Qué pasa si no duele?
La ausencia de dolor no descarta necesariamente un problema.
Algunos cambios inflamatorios o pigmentarios pueden ser completamente asintomáticos.
Por eso, cuando una zona oscura aparece de forma reciente y no sabemos por qué, conviene observar su evolución.
Si persiste, aumenta o cambia de aspecto, merece una valoración aunque no duela.
¿Puede ser simplemente pigmentación natural?
Sí.
Las encías pueden presentar pigmentación por melanina y tener zonas más oscuras de manera completamente normal.
Esta pigmentación suele ser estable y no aparece de repente alrededor de un único diente.
Las fotografías antiguas pueden ayudar a saber si esa zona ya estaba presente hace años.
No intentes frotarla para comprobar si desaparece
Una zona morada o pigmentada forma parte del tejido; no es suciedad que deba eliminarse.
Frotar con fuerza, raspar o utilizar productos abrasivos puede irritar la encía y empeorar la situación.
Si el cambio no desaparece con la higiene habitual, lo adecuado es valorarlo en lugar de manipularlo.
¿Cuándo conviene pedir una revisión?
Si la zona morada apareció después de un pequeño traumatismo y disminuye progresivamente, puede tratarse de un hematoma.
Conviene revisarla cuando persiste durante más de unos días sin mejorar, aumenta de tamaño o se acompaña de sangrado frecuente, dolor, inflamación o un pequeño bulto.
También si no existe ninguna causa clara que explique por qué ha cambiado el color.
En Clínica Dental Santa Clara de Asís, en Navalcarnero, valoramos este tipo de cambios observando tanto la encía como el diente y los tejidos próximos para determinar si se trata de una alteración temporal o de algo que necesita tratamiento o seguimiento.
Porque una encía morada puede aparecer por algo tan sencillo como un pequeño golpe. Pero si el cambio es nuevo y permanece, lo importante es saber por qué una zona que antes tenía un aspecto normal ha empezado a verse diferente.
