La caries es la afección oral más común y la segunda afección general más frecuente tras el resfriado. Y, aún así, para muchos de nosotros sigue siendo una desconocida. En nuestra clínica dental en Navarcarnero sabemos que para concienciar bien sobre una buena prevención y la importancia de la higiene oral es vital saber exactamente de lo que hablamos cuando nos referimos a la caries.
Por eso, en este artículo vamos a destruir algunas ideas preconcebidas y muchos falsos mitos sobre esta afección oral:
- Una caries siempre duele.
Esto es rotundamente falso y, de hecho, cuando la infección no ha atravesado el esmalte dental y aún se encuentra en la capa externa del diente es muy raro que produzca cualquier molestia. Solo comienza a causar malestar cuando llega a la raíz del diente y afecta a la pulpa dental, dañando el nervio.
- No hace falta tratar las caries en los dientes de leche.
Existe la falsa idea de que una caries en una pieza dental temporal no tiene por qué ser tratada, porque al caer el diente se llevará a la infección con él. La realidad es que la infección puede ir más allá de la pieza dental y afectar a las encías y a la pieza dental definitiva que ocupará su lugar. Siempre, en cualquier circunstancia, hay que ponerle fin a una caries infantil.
- Las aspirinas alivian el dolor producido por una caries.
Esta es otra teoría que contempla la posibilidad de colocar una aspirina en contacto con el diente infectado para evitar el dolor. No solo no sirve para nada, sino que incluso puede acabar provocando una irritación.
- Los dientes con endodoncia y fundas no volverán a tener caries.
El que un diente haya sido tratado no impide que pueda desarrollar de nuevo una infección cariosa. De hecho, su detección es más complicada por lo que ante la presencia de varios dientes así en tu arcada lo recomendable es que acudas al dentista cada 6 meses.
- Los empastes tienen fecha de caducidad.
Esta es otra de las falsas ideas expandidas sobre las consecuencias de una caries. La realidad es que, ante una buena higiene oral y una buena alimentación, no tendría que haber necesidad alguna para cambiar un empaste solo “por antigüedad”.
- La sensibilidad dental es una pista de la presencia de caries.
Aunque es verdad que una caries puede provocar sensibilidad dental ante alimentos muy fríos o calientes, lo cierto es que son más los motivos que están tras esta patología. Por tanto, su presencia no indica sí o sí la existencia de una caries, aunque es motivo evidente de visita a nuestro dentista en Navarcarnero.
¿Todo claro? ¿Quieres comprobar que estás libre de caries?
