Cuando observamos nuestros dientes, generalmente los vemos son una serie de piezas con distintas formas (y por tanto diferentes funciones) y que se unen a través de la encía. No obstante, cada uno de esos dientes está formado por diferentes partes. Es habitual que, cuando se nos hacen recomendaciones que afectan a distintos segmentos dentales, se nos genere cierta confusión, lo que puede dar lugar a una interpretación errónea de las instrucciones para mejorar nuestra salud bucal.
Por ello, vamos a realizar un breve repaso por las diferentes partes del diente. De todos modos, no te preocupes por aprendértelas, porque en la Clínica Santa Clara de Asís, nuestros médicos odontólogos te explicarán las partes del diente siempre que te haga falta.
CORONA
Es la parte visible del diente, la que sobresale desde las encías. Su forma dependerá del tipo de diente (incisivo, canino, premolar y molar) y su tono, dentro de la gama del blanco marfil, es distinto en cada persona.
BORDE DE LA ENCÍA
Como no podía ser de otra forma con ese nombre, es la parte que une al diente con la encía. Se trata de una zona a la que hay que prestar especial atención cuando nos cepillamos la boca, ya que en ella se acumulan en sarro y las bacterias, que pueden terminar por degradar nuestras piezas dentales. También se asocia a la gingivitis.
RAÍZ
Se trata de la parte del diente que está hundida en la encía y que la une a esta. Por ella pasan los vasos sanguíneos a través de un pequeño orificio que se llama apendicular.
ESMALTE
Es la capa dura externa que recubre los dientes y los protege del ataque de las bacterias.
DENTINA
Por debajo del esmalte, se encuentra en la parte interior del diente. Está llena de conductos que se dirigen a la pulpa. Cuando tienes sensibilidad al frío o al calor, tiene que ver con esta parte del diente.
PULPA
Es el centro del diente, donde se encuentran los vasos sanguíneos y los tejidos nerviosos. Cuando una caries logra llegar hasta la pulpa, es cuando sentimos el tan temido dolor de dientes.
