Las visitas periódicas al dentista son importantes tanto para nuestra salud bucodental como para nuestro bolsillo. En muchas ocasiones, el dolor o el sangrado son síntomas tardíos de dolencias que, detectados con anterioridad, podrían haber tenido un tratamiento más sencillo.

Por tanto, las revisiones dentales deben de hacerse a lo largo de toda la vida.

¿Cuándo hacemos la primera revisión al dentista?

En Clínica Santa Clara de Asís, recomendamos que empecéis a traer a los niños antes de que cumplan los dos años. Se trata de una etapa crítica ya que es cuando empiezan a dejar tanto el chupete como el biberón. Es el momento perfecto para identificar posibles oclusiones imperfectas y daros a los padres una serie de consejos para evitar los malos hábitos.

Desde ese momento hasta aproximadamente los seis años, lo ideal es hacer una visita cada seis meses. De esta manera podremos vigilar el crecimiento de los dientes de leche y localizar potenciales problemas. También enseñamos al niño a cepillarse de forma correcta los dientes.

Desde los seis años en adelante, las visitan pueden espaciarse y realizarse una vez al año. Desde este momento controlamos la mordida del niños y le enseñamos a completar la higiene de su boca con el uso del hilo dental. También vigilamos el posible apiñamiento de los dientes y las formaciones de sarro.

Acudir con un niño al dentista sólo cuando tiene un problema en la boca, que normalmente va acompañado de dolor, no es una buena idea. Cuando sea mayor, podemos convertirlo en un adulto con miedo al dentista.

Si damos un salto hasta las personas mayores, volvemos a recomendar visitar al dentista cada seis meses. ¿La razón? A esas edades se tiende a descuidar un poco la limpieza de la boca, lo que unido a la aparición de nuevas dolencias relacionadas con los años favorece el desarrollo de nuevas patologías que pueden afectar tanto a la boca como a la salud en general.

Recuerda: Visita a tu dentista como mínimo una vez al año. Tu boca lo agradecerá